¿Puede un eclipse cambiar tu vida?  Sí puede. ¡Aprovéchalo y úsalo a tu favor!

El interés que genera un eclipse se aprecia a través de la historia. Intereses astronómicos, astrológicos, shamánicos, religiosos, científicos y metafísicos se conjugan y se entremezclan en las redes sociales generando un mayor interés. Interés que pretendo aprovechar para compartirles mi percepción del evento desde una perspectiva metafísica y de transformación personal.

La ya anticipada alineación de la luna con el sol bloqueará la luz solar por un corto período de tiempo.  Pero… imagina por un segundo, cientos de años atrás, la vida social diurna carente de la tecnología y del conocimiento que tenemos hoy, arropada por una inesperada penumbra.

¿Te imaginas? El día se tornó en tinieblas.  Muchos veían este evento astronómico como un heraldo, como un mensajero de cambio que, por lo general, no serían los mejores.  Interpretaban esto como una señal de mal agüero de acontecimientos difíciles.  Por otro lado, las escuelas de misterios acostumbraban a ver esto como una oportunidad cósmica para “mirar pa’ dentro”, de auscultar el Yo.

Auscultar el yo, o lo que crees que es el yo, es algo que hemos olvidado. La sobre estimulación mental no nos lo permite e incluso, nos hace olvidar la importancia que tiene el elegir detener la mente para verse a uno mismo y reevaluarse.

En el inconsistente presente de la mutabilidad y el movimiento, donde muchas cosas pasan desapercibidas, el acercarse con detenimiento a este evento representa una oportunidad cósmica en el sendero de la transformación personal. Aunque te cueste elegir con libertad, eres y tienes lo que has elegido y el eclipse es una manera de recordarnos que podemos percibir y reconocer la importancia de nuestras acciones desde la perspectiva de la luz y la sombra y re- evaluar nuestra vida.

La penumbra que trae el eclipse es lo correspondiente a nuestras zonas de oscuridad, esas áreas de nuestra vida que no queremos ver. La penumbra que traen estos eventos nos recuerda esas áreas de nuestra vida que nos duele, nos molesta e incluso nos causa temor verlas.  Vernos, ver nuestras acciones y temores es como hacer un viaje a lo oscuro y re encontrarse con los demonios del pasado, con nuestros excesos emocionales, con nuestras creencias y nuestros temores.

En el sendero de la inevitable transformación es importante maniobrar para reevaluarnos y ver con honestidad qué hemos hecho, dónde estamos y dónde quisiéramos estar y emerger desde la penumbra, pero con la certidumbre de conocer sin temor nuestras debilidades y fortalezas hacia la luz.

El tema central de una oportunidad cósmica como lo es un eclipse es la reevaluación.  Independientemente de que algunas escuelas de pensamiento ligadas a la astrología vieran un eclipse solar como un indicio de que cosas negativas habrían de pasar, es necesario reconocer que tus mismos pensamientos, ideas o creencias pueden hacerte más daño que tu peor enemigo.

No adoptamos estos cuerpos, ni encarnamos por casualidad, vinimos a aprender y a experimentar. A crecer, evolucionar y trascender.  Esa es la razón misma de la creación que con eventos como el próximo eclipse, que nos recuerda que además de ver y disfrutar el exterior, debemos de vez en cuando adentrarnos y bucear la profundidad de nuestra propia sombra.

Aprovecha el evento astronómico y procura observarte desde una perspectiva diferente, date la oportunidad y la inmunidad para poder mirar a tu interior, buscar respuestas y re-evalúate.  Hay cosas que van más allá de los cinco sentidos y que pueden convertirse en poderosas herramientas para llegar a donde quieras en la vida.

Por: Wilfredo Robles